Tanto encima de un escenario como encerrado en un estudio, Jon Spencer, ha derruido para posteriormente reconstruir la música americana tradicional con una ferocidad insaciable. Ese camino de destrucción-creación nacido con Pussy Galore aún arde con fuerza soltando chispas de Avant Punk, garage y trash, mientras que su su destacadísimo proyecto Jon Spencer Blues Explosion sigue manteniéndose como un tótem de ese "mojo" que pocos artistas tienen y de su increíble voluntad.
Jon es Daddy Boss Hog! Jon es el Blues Exploder y el Microphone Destroyer! Es un Gibson Brother! Es el hombre que compartió un Chicken Dog con Rufus Thomas, tuvo Soul con R.L Burnside y disfrutó de un lubricado baile Lap Dance con Andre Williams! Él es definitivamente The Man Who Loved too Much! Y mientras los Blues Explosion disfrutan de unas merecidas vacaciones, Jon sigue sin descansar, emprendiendo un camino recto con su colega Matt Verta-Ray y los Heavy Trash.
Matt Verta-Ray creció en una familia de izquierdas que lo llevaron a conciertos de folk y blues mucho antes de que le salieran las patillas. (Su madre murió en los noventas aún enfadada por el giro electronico que Dylan dió a su música). A finales de los setentas, un joven Matt se encontró asistiendo a un concierto de Bo Diddley (de hecho al concierto solo acudieron 12 personas). Tras el concierto, Bo aleccionó a Matt durante una hora acerca de los oscuros secretos del rock 'n' roll. Lo siguiente , como se suele decir, es historia: colaboraciones con Madder Rose, la creación de su banda Speedball Baby, donde desarrollaría su inconfudible estilo a la guitarra, hasta la fundación de Heavy Trash junto a Jon Spencer. Matt es un auténtico científico loco del sonido analógico, unos experimentos que desarrolla en su propio laboratorio-estudio en Nueva York.