KOSHEEN
Kosheen están cada vez más cerca. Creado hace dos años y medio en la ciudad inglesa de
Bristol, cuando dos de las figuras más conocidas del estilo drum 'n' bass, Markee Substance
y Darren Decoder, conocieron al vocalista Sian Evans, el impacto del grupo ha sido
tan inmediato como espectacular. Después de haber publicado una serie de singles que resultaron
realmente influyentes en otros grupos (temas como "Hide U", "Catch" y
"(Slip & Slide) Suicide"), Kosheen están a punto de convertirse en artistas de éxito masivo.
"Hide U", que acaba de lanzarse en las emisoras de radio, está sonando a todas horas. Por si fuera
poco, su primer álbum, "Resist", nos muestra nuevas e interesantes facetas del grupo, con
un sonido "breakbeat" de corte electrónico, canciones rebosantes de estilo drum 'n' bass y algunos
toques melancólicos en los que destaca la impactante voz de Sian. El resultado es un disco de
presentación realmente inolvidable.
La verdad es que son muy pocos los grupos que aportan un cambio espectacular al mundo de
la música. Muchos muestran ciertas esperanzas de innovación, aunque tarde o temprano acaban
difuminándose entre los medios de comunicación y la popularidad que éstos traen consigo. En
el caso de Kosheen, a lo largo de los dos últimos años han destacado con una mezcla muy
interesante entre un estilo de composición tradicional y una innovadora producción de música
de baile, todo ello arropado por un evidente toque de clase.
El tema que les va a dar a conocer en el resto del mundo, "Hide U", surge como una mezcla entre
batería, toques de música electrónica, la frescura del sonido en directo y el impacto que despierta
siempre la presencia de una voz femenina. Su esperado primer álbum, "Resist", destaca como una
colección de canciones en las que predomina una producción de auténtico lujo con toques de breakbeat, acompañado de un evidente eclecticismo e incluso algunos sonidos de aspecto más o menos extraño.
Markee Substance, Darren Decoder y Sian Evans son los artífices de esta auténtica resurrección
musical. Decoder, cuyo auténtico nombre es Darren Beale, ha realizado una espectacular
conversión musical hacia el mundo del sonido dance. En un principio formó parte de varios grupos
surgidos de la escena musical punk de Weston-Super-Mare, que en aquel momento se encontraba
en pleno desarrollo. En 1989, cuando estudiaba en la universidad, conoció a Geoff Barrow, que
más tarde se convertiría en el "alma mater" del grupo Portishead. "En aquella época, Geoff
trabajaba de vez en cuando para Massive Attack", recuerda Darren, "y ellos le proporcionaron
algún que otro equipo. Recuerdo que solía pasarme por casa de Geoff, y él me enseñaba lo que
tenía. Un día me enseñó un sampler, un viejo Akai y me puso algunas de las cosas que había estado
componiendo. Al escucharlo me quedé alucinado". Por desgracia, el "camino hacia Damasco" de
Darren se convirtió en el auténtico final de una importante etapa para él y sus amigos. "Al día
siguiente dijo: "Adiós, muchachos, ahora tengo mi propio grupo metido en esta caja". Entonces
yo tenía 17 años".
Sin embargo, lo que en principio parecía una gran pérdida para el mundo de la guitarra se
convirtió en una buena noticia para la música de baile, y cuando Darren decidió cambiar de
estilo, la buena música no se hizo esperar: "Empecé componiendo al más puro estilo hardcore.
En aquella época había muchas fiestas tipo Spiral Tribe, Bedlam, cosas así, que se celebraban
en la parte oeste de Inglaterra. No tardé mucho en conseguir un contrato discográfico, así que
decidí olvidarme de ir a la Universidad de Bournemouth para estudiar informática, y al mismo
tiempo me concedí a mí mismo un año para sumergirme en el mundo de la música. Publiqué unas
cuantas canciones con un sello de Londres llamado Lucky Spin, usando el nombre artístico de
Orca, que por cierto funcionó muy bien, y seguí componiendo. La posibilidad de convertirme
en DJ surgió más tarde, ya que en aquella época estaba más interesado en el terreno de la
producción".
El compañero de Darren, Markee Substance recorrió un camino similar en el mundo de la música.
Procedente de su Glasgow natal, conoció a Darren a comienzos de los años 90. Juntos crearon
un famoso espectáculo que representaban en un local llamado Ruffneck Ting, que se mantuvo
de plena actualidad durante cinco años, en los principales locales de Bristol y del sudoeste de
Inglaterra. "A pesar del tiempo que ha pasado, mucha gente todavía se acerca a saludarme y
me cuenta lo mucho que disfrutaban con aquellas fiestas", recuerda. "El local nos ayudó mucho
a desarrollar nuestro estilo y a darnos cuenta de lo que realmente sonaba bien". También
sirvió para convencer a ambos amigos de que sus ideas podían llegar a una gran variedad de
público: "Los dos queríamos hacer algo realmente distinto de lo habitual, pero sin que nuestra
música resultara excesivamente radical", añade Markee. "Ocurre igual que con un puzzle: está
formado por un montón de piezas pequeñas que se complementan unas a otras".
Sin embargo, una de las piezas más importantes del puzzle que surgieron gracias a aquellas
noches "Ruffneck Ting" fue la cantante y compositora Sian Evans, que entonces era una
jovencita deseosa de triunfar: "Siempre conseguía entrar, aunque muchas veces me tenía que
colar", recuerda orgullosa. "Nunca me dejaron fuera del local, y casi nunca tenía dinero. Me
hice una experta a la hora de colarme". Sian vio cómo sus gustos musicales se vieron radicalmente
alterados debido a un importante cambio en su vida personal: "En el momento en que la moda del
sonido 'rave' se encontraba en su momento álgido, tuve un bebé, lo cual hizo que me replanteara
mi vida. Empecé a pensar mucho más en la música y las canciones, y también me sumergí en el
ambiente del estilo 'jungle'. Con una gran afición hacia la colección de discos de su madre,
sobre todo los de Carly Simon y Joni Mitchell, Sian empezó a aplicar sus gustos musicales a
una gran variedad de canciones de estilo dance, funk y jazz, antes de instalarse en las montañas
de Gales para educar a su hijo mientras vivían en un tipi, similar al que usan los indios americanos.
Aunque la mayoría de la gente pensaría que se trata de una experiencia muy poco aconsejable,
sólo regresó a Bristol cuando pudo llevar consigo una interesante colección de canciones y una
creciente frustración, ya que hasta ese momento no había conseguido que nadie escuchase su
material. Markee y Darren escucharon por primera vez la voz de Sian en una cinta que tenía
un amigo de ambos. Decididos a que en el amor y en la guerra vale todo, le propusieron incorporarse
al proyecto que estaban desarrollando. Ya desde la primera vez que se encontraron en un estudio
de grabación surgieron los primeros resultados: "Ni siquiera me había quitado el abrigo cuando
escuché sus canciones, y empezamos a trabajar inmediatamente, y eso es lo que hemos hecho
desde entonces. Aún solemos trabajar de ese modo, así de deprisa. Tenemos una química
maravillosa entre nosotros. Me encanta lo que hicieron con aquellas canciones mías que compuse
en la montaña. Los dos me han animado tanto a componer nuevos temas que han hecho que mi
carrera como compositora sea realmente prolífica".
"Resist" es un buen ejemplo de colaboración musical y artística en la que además de
encontrar un toque marcadamente humano, la tecnología y el estilo "drum and bass" conforman
un sonido muy especial: "Si hay algo que este grupo no es, es un conjunto formado únicamente
por dos productores y una cantante", afirma Darren. "No somos dos tipos que se pasan la vida
encerrados en una sala llena de ordenadores y que únicamente añaden la voz de una chica a
sus canciones. A veces pasamos mucho tiempo en su casa tocando la guitarra, otras veces
preparamos algunos ritmos en el estudio y después ella viene y añade su voz y también sus ideas.
Siempre intentamos participar los tres de forma activa en todo lo que hacemos".
El ejemplo más impresionante de lo que sucede cuando dos o más personalidades opuestas deciden
trabajar juntas es "Hide U", una canción que fue elegida "Mejor single del año" en los premios
Drum 'n' Bass Awards de 2001, y que ha recibido toda clase de elogios por parte de
Helter Skelter, John Digweed, de Bedrock, y Sara Cox, del programa de Radio One "Breakfast
Show". Curiosamente, en uno de esos divertidos giros del destino que ofrece en ocasiones el
mundo del pop, el single se convirtió en un gran éxito en las listas de Bélgica y Holanda, situándose
en el número 2 después de Britney Spears. Además, el grupo fue invitado a participar en el mismo
festival del música pop en el que actuaba Ronan Keating. Sin embargo, al principio el grupo no
era demasiado consciente de su enorme potencial: "La primera vez que escuchamos la canción en
un equipo de sonido fue increíble", recuerda Markee. En un principio la compusimos más al estilo
"Kosheer" que como un tema de baile, pero cuando estaba en la sala Lakota, en Bristol, vi cómo
la gente se volvía loca al escucharla. Al principio teníamos nuestras dudas acerca de cómo
resultaría si se la enviábamos a un cierto número de DJs, porque era muy diferente de lo que
se suele escuchar en una discoteca. Al final pensamos: "Si alguien tiene que pincharla, lo mejor
es que sea Fabio", y así lo hizo. Aunque suena con velocidad de estilo "drum and bass", no la
escribimos así de ningún modo, no con tanta marcha, aunque se convirtió precisamente en eso
cuando vimos cómo sonaba".
Entre las canciones favoritas del grupo destacan "Hungry" - un auténtico lamento
interpretado por Sian que habla de la crisis espiritual que sufrió un buen amigo del grupo - y
el anterior single, 'Slip And Slide (Suicide)'. "Viene a ser mi llamada de atención personal para
toda la gente maravillosa que están cavando su propia tumba a base de alcohol y drogas", afirma
la cantante. "No quiero decir que yo sea un ángel, pero cuando lo pienso me molesta mucho ver
cómo he visto a mucha gente maravillosa y llena de talento destruirse a si mismos tomando drogas
y exponiéndose a si mismos a situaciones peligrosas una y otra vez. Para mí, ésa es una forma de
suicidio que además resulta muy dañina de presenciar", añade. Markee nos dice también que
"I Want It All" es uno de los temas más emblemáticos del grupo: "Darren estaba tocando
la guitarra y yo estaba con el sampler. Empezamos a tocar sin darnos cuenta, jugando con las
notas, y antes de que nos diéramos cuenta teníamos una canción entre manos, ocurrió muy deprisa.
Sian grabó las voces en una sola toma. Después grabamos algunas tomas adicionales, pero
acabamos usando las que interpretó la primera vez".
Los distintos estilos musicales de los tres artistas, sus distintas influencias y su diferente
manera de ser es lo que da forma a Kosheen, y se convierte en el elemento que sitúa al grupo
a años luz de sus competidores: "No puedes coger una canción que funciona a 120 BPM,
ponerla a 170 BPM y pretender que funcione", afirma Markee. "Tienes que estar dispuesto
a experimentar, a intentar cosas diferentes y ver cómo funciona todo. A veces empezamos
trabajando con sonidos que suenan de una manera y después se convierten en canciones ideales
para escucharlas en una discoteca. En ocasiones Sian viene al estudio, le añade su toque personal
y de repente la misma canción se convierte en algo muy diferente". Aunque aún suelen ofrecer
algunos temas a algunos de los grandes expertos en el sonido "jungle" (Krust, Dillinger) y
reciben otros a cambio, la música de Kosheen supone una renovación a la mentalidad estrecha
que otros grupos nos han obligado a desarrollar. El álbum "Resist" nos muestra una nueva dimensión
del grupo con una mezcla intensa de sonido electrónico y canciones de estilo drum and bass en
el que predomina la inolvidable voz de Sian. En definitiva, se trata de un álbum impecable en
todos los sentidos.
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