ST. GERMAIN
En la corte de Luis XV en la Francia del siglo XVIII, había un personaje que a todos asombraba, pues afirmaba
tener varios centenares de años. Respondía al nombre de Germain. A las puertas del siglo XXI, el personaje que
hoy nos ocupa es igual de admirable, aunque tan solo reivindica tener 30 años y no es ni un estafador ni un
aristócrata, más bien un maestro y un factótum. Ludovic Navarre, alias Saint Germain, pionero del
French Touch, la nueva música electrónica Made in France, se ha convertido en toda una referencia indiscutible
y respetada dentro del panorama musical internacional. Sin él, Daft Punk, Air y Dimitri From Paris seguramente
seguirían tocando en fiestas por los pueblos recónditos franceses...
Su disco Boulevard, editado en julio del 95, ha vendido más de 200.000 copias por todo el mundo y ha
adquirido la categoría de clásico. Fue elegido Disco del Año en Inglaterra, en cuya capital fue candidato al
Dance Music Awards junto con artistas como Goldie, d'Angelo y... Michael Jackson. Nada mal para un "extraño
francesito". Desde entonces, nuestro héroe Ludo ha adquirido mayor renombre al unirse al caboverdiano Boy
Ge Mendes y al sintético e histórico Pierre Henry.
Pero a Ludovic le importan más bien poco los honores, premios y otras condecoraciones académicas. Reservado y
taciturno habitante de los alrededores de París, no hay mejor momento para él que aquel en que se encierra en
el estudio de su casa a juguetear con sus maquetas y su música. Fue precisamente allí donde, en 1991, nació su
característica música de fusión, obtenida mediante la mezcla de tecno con jazz y blues, ambient, house y dub.
Lejos de ser un simple collage de sonido comercial y chapucero, se trata más bien de una mezcla madurada
cuidadosamente, una hábil mezcla de máquinas e instrumentos, raíces y modernidad.
Cuando samplea a los viejos bluesman norteamericanos (como en el ya famoso Alabama Blues, aparecido en
1995 y que ha contado desde entonces con un buen número de imitadores, basta con escuchar lo último de Moby...),
lo hace con todo el respeto de un exigente devoto de Lightnin' Hopkins y de la música negra en general; y es que
Ludovic creció escuchando a Bob Marley, Toots y los Maytals, así como a Miles Davis y Kool and the Gang.
Su implicación en la música surgió de forma casi fortuita. Hace tiempo, nuestro compositor soñaba con ser una
estrella del deporte. De adolescente, su pasión por la vela, el windsurf, el esquí y deportes similares se vio
interrumpida por un accidente. De esta forma, se metió en el mundo de la informática y trabajó como pinchadiscos
en alguna que otra fiesta. Junto con un amigo, Guy Rabiller, compuso sus primeros temas bajo el nombre de Sub
System. Incluso en aquella época, su preocupación absoluta se centraba en evitar sonar como los demás.
"En aquella época, los ritmos tecno se tocaban siempre a 150 bpm, ritmo que se había impuesto a la fuerza. Así
que empecé a tomarme todo de forma más lenta..."
Ludo editó una serie de EP bajo distintos seudónimos: Deep Side, Soofle, Modus Vivendi, LN's, Nuages, D.S.
Pronto se desprendió de estilo tecno convencional en favor de un enfoque musical más sensual y melancólico. A
partir de este momento, se añadió un nuevo punto cardinal al eje anteriormente formado por Nueva York, Chicago
y Detroit: París.
Pero Ludo no se preocupa por las etiquetas. Ni por el panorama musical tecno que, en su opinión, está regido
demasiado a menudo por las ansias de la producción industrial, la demagogia, el dinero fácil y el cinismo. Ludo
ha alcanzado su propio sueño: grabar y, en especial, tocar en directo con otros músicos como lo hizo por ejemplo
en el festival Transmusicales de Rennes en 1995 o en el de Printemps de Bourges al año siguiente. Encontró un
grupo de jazz en... Saint Germain en Laye y, desde el disco Boulevard, los proyectos de St Germain cuentan
con la presencia permanente de sus componentes: Pascal Ohsé, trompeta, Edouard Labor, saxo y
flauta, Alexandre Destrez, teclado, y Edmondo Carneiro, percusión. "No soy un músico", afirma
Ludo con modestia, "obtengo mejores resultados con el ratón del ordenador. De hecho, después de Boulevard,
pensé en dejar la música. Sentía que no lo estaba haciendo bien: música house tocada por un tipo blanco...".
En la actualidad, tras un paréntesis sin grabaciones debido a dificultades contractuales, Ludovic Navarre, alias
St Germain, ha vuelto con un nuevo disco bajo el prestigioso sello de jazz Blue Note. En cuanto al proyecto,
cuya publicación se espera para el 18 de abril, Ludo ofrece pocos detalles: "Habrá cuatro temas auténticamente
house. Todo el disco es una continuación de mi obra, con máquinas y músicos, y sonidos en directo y sampleados".
Entre los artistas invitados se encuentran el guitarrista jamaicano Ernest Ranglin y la percusionista Idrissa Diop.
Hasta el momento de su publicación, basta con escuchar de nuevo sus antiguos temas como My mama said, Walk
so lonely o Prelusion para percatarse de que la música de Ludovic Navarre trasciende las modas y tendencias.
Tendrá algo que ver con el nombre: sencillamente, las cuentas de St Germain nunca envejecen.
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